Movimiento de la Divina Misericordia Arquidiocesano de Caracas, 5 de Octubre:
Un domingo de devoción y compromiso, se realizó el DÍA DE SANTA FAUSTINA, cuando todos los Apostolados agrupados en las diferentes Iglesias, Vicarías y Capillas de la capital de Venezuela, festejaron a la Secretaria de la Divina Misericordia, con la CONSAGRACIÓN de muchos de sus miembros.
Luego del rezo de la coronilla cantada, se efectuó la Santa Misa, concelebrada, oficiada por el Obispo, Mons. Jesús González De Zárate, y organizada por el Movimiento Arquidiocesano de Caracas a cargo de su coordinador Gervis González, en la Iglesia La Visitación de la Parroquia San Juan Pablo II, de Montalbán.
Cientos de Apóstoles de los diferentes grupos, se Consagraron luego de profesar su compromiso con la divulgación del Culto a la Misericordia Divina, la Oración de la Coronilla y las Obras de Misericordia, en obediencia y humildad, a imitación de Santa Faustina, en la amplia zona de Caracas.
Como se sabe, Santa Faustina recibió el nombre de la Secretaria de la Divina Misericordia, por el propio Jesús en revelaciones que se produjeron en Polonia entre los años 1932 a 1938, cuando fallece la religiosa, un 5 de Octubre de ése año.
En el Año 2000, el Papa San Juan Pablo II la eleva a los altares, hace pública la devoción como "Revelación Divina" aceptada por la Santa Sede y ordena que se celebre la "Fiesta de la Divina Misericordia" en todas las Iglesias Católicas del mundo; se divulge el cuadro a hogares y Templos con la Imagen que pidió se le pintara; y que se ore la "Coronilla de la Misericordia", como Oración Intercesora por los pobres pecadores, en nombre de la pasión de Jesús, a la misericordia de Dios!.
Durante la Consagración de los misericordiosos de este 2014, estuvimos presentes los integrantes del Apostolado "Jesús, Misericordia San Jorge" de la Catedral San Jorge, de Montalbán II.
Leimos en voz alta nuestra Oración de Consagración; bendijo el Obispo nuestras Medallas y personas; se entregaron Ofrendas nos confesamos, comulgamos con el Señor Jesús y salimos llenas del amor de Dios.
Felicito a todos los miembros ya consagrados; a los organizadores, Coordinadores, Asistentes; al Sr. Gervis González, y agradecemos la atención del Párroco de La Visitación y los sacerdotes concelebrantes, por tan devoto momento. Y por supuesto, al inmejorable grupo del Ministerio de la Música que acompañó la Santa Misa.
Lic. Mireya Urbina V.
Enviado desde mi dispositivo movil BlackBerry® de Digitel.
En horas de la tarde de este lunes 13 de octubre falleció Monseñor JOSÉ HERNÁN SÁNCHEZ PORRAS, Obispo DE LA CEV y Coronel del Ordinariato Militar.
José Hernán Sánchez Porras, nació en Palmira, Estado Táctica, en 1944 fue también Secretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, CEV.
Monseñor ocupó ésa función hasta que aprobó el curso de Estado Mayor para ascender a Coronel del Ejército de la Capellanía Militar, posteriormente el Cardenal Ignacio Velasco, lo eleva a Obispo del Ordinariato Militar y pasa a cumplir ésa labor en las dependencias militares.
Sánchez Porras se graduó en Filosofía y Teología en el Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino de San Cristóbal.
El 25 de junio de 1967 fue ordenado sacerdote en Palmira y el 28 de diciembre de 1981 es nombrado Capellán por el Papa Juan Pablo II, de acuerdo con el Ordinariato Militar de Venezuela.
Fue un hombre muy obediente a Dios, un justo y humilde sacerdote, que mostraba gran prudencia así como firmeza clara en sus decisiones.
Abierto a dar consejos únicamente a quien se lo solicitara, siempre mantuvo su posición ya que como dijo una vez: "En la Biblia está la forma de cómo proceder y así debe uno actuar."
Otro sabio consejo que me dio en una ocasión fue: "Cuando alguien ensucie y manche a la Iglesia, tome usted un cepillo de cerdas de hierro, rocie cloro, lejía y ácido muriático, restrieguela y frótela y agrégele mucha agua...arroje lo sucio fuera de ella, hasta que vuelva a quedar limpia y resplandezca de blancura. Sólo así la Iglesia recobra su santidad!"
Todos los años cumplía con la visita a los 7 Templos en Semana Santa. Yo le veía llegar y mi corazón brincaba de contento, siempre entraba rodeado de familiares, otras veces de seminaristas y últimamente de Capellanes y demás miembros del Ordinariato Militar.
Para Mons. Sánchez Porras, ir en penitencia acompañado, a presentarle sus respetos a Jesús en el Sacrificio de la Cruz, era envolverse en ésa LUZ de agradecimiento cristiano al Dios del AMOR VERDADERO. Siempre lució un rostro santo ante el SANTO de DIOS en ése día, era verle un rostro de oración de penitente, era sentirle envuelto en un aro de entrega y paz. Pasaba al Templo y sin hacer ruido ni espavientos se ponía de rodillas en las últimas bancas, para no distraer. Permanecía minutos en Oración con la cabeza gacha y las manos juntas, luego se sentaba, respiraba profundo, observaba y en silencio se retiraba no sin antes saludar a los pocos que le reconocíamos....con una amplia sonrisa, una alegría sincera por volverte a ver, un apretón de manos o una bendición.
Ése fue mi Obispo Sánchez Porras, un hombre nada común y corriente, que pasaba desapercibido, recto, respetuoso, conciso, amable, humilde pero firme, que te recibía con un cariño extremo que te acercaba a Dios. Que siempre te oía. Quiso y se esforzó porque todos asistieran a Misa diaria y comulgaran, siempre deseó que todos fueran a Dios y todos le conocieran entrando en el pensamiento del Padre Dios.
Era un gerdarme, custodio de la Palabra en la Biblia, del recto caminar y diligente en sus funciones, consejero de la vida diaria. Y no es que nunca cometió errores, o que jamás se equivocó, pero lo que le admiré es que salió de la mediocridad del común, superó sus propias fallas, para ser cada día, mas apto para el Señor de los Ejércitos, nuestro Señor Jesucristo.
Que brille para JOSÉ HERNÁN la Luz Perpetua, descanse su alma en la paz del Señor. Amén. El Dios de los Ejércitos, el Padre Eterno lo reciba en la Gloria Eterna de los soldados que defendieron con fidelidad nuestra fe!.
Duele para los que quedamos aquí, pero me repito: "No es mas que un hasta luego Monseñor Sánchez Porras...muy pronto juntos en el Cielo, nos reunirá el Señor!" M.T.U.V.
Enviado desde mi dispositivo movil BlackBerry® de Digitel.
Ha partido a la casa del Padre Celestial el Obispo Castrense de Venezuela, Mons. José Hernán SánchezPorras rogamos al Señor que por su infinita Misericordia le reciba en su Reino y que junto con los Ángeles y los Santos le alabe por toda la eternidad de los Siglos. A toda su familia, amigos y a quienes le conocimos vaya un sentido pésame y esperemos en Dios reunirnos algún día en la Nueva Jerusalén.
Jesús de la Divina Misericordia en Ti Confiamos.
Es un verdadero demonio de la acedia
Padre Horacio Bojorge, sj
La Acedia es una tristeza por el bien, por los bienes últimos, es tristeza inconsciente por el bien de Dios. Es una incapacidad de alegrarse con Dios y en Dios. Nuestra cultura está impregnada de Acedia.
La acedia se encuentra instalada en forma de hábitos en las sociedades y en las culturas, de modo que se puede hablar de una verdadera 'civilización de la acedia' y de esto trata este primer capítulo de esta serie. Estamos en una civilización de la acedia, no se diagnostica este mal de manera explícitamente religiosa y nuestro diagnóstico es religioso.
Normalmente se habla de la sociedad depresiva, hace pocos años publicó el Padre Tony Anatrella, un jesuita francés, psicólogo social y psicólogo consultor de la Santa Sede, un libro que se llama "La Sociedad Depresiva" en el que nos dice que "la depresión no es solo la enfermedad más extendida en nuestra civilización, sino que es su mal característico". La nuestra es una sociedad que se caracteriza por ser depresiva, deprimida y de alguna manera deprimente.
Otro gran psicólogo muy reconocido, Viktor Frankl, decía hace muchos años que la depresión se debe a que el hombre necesita tener un sentido último, y cuando pierde ese sentido último empiezan los procesos psicológicos y neurológicos que lo sumergen en la depresión, en la tristeza.
En los siguientes capítulos veremos que la acedia es una tristeza, pero una tristeza por los bienes últimos, es tristeza por el bien de Dios, o la incapacidad de alegrarse con Dios y de alegrarse en Dios. La sociedad depresiva ha avanzado muchísimo en procurarles a los hombres bienestar y progreso material, ha llevado a los pueblos a mejorar su nivel de vida, sin embargo eran pueblos que cuando no tenían tanto bienestar sabían celebrar la vida por que se alegraban en las cosas sencillas, y aunque tuvieran menos posibilidades de bienestar tenían sin embargo más alegría.
Parece que esta sociedad depresiva, en la medida en la que aumenta el disfrute de las cosas, pierde la capacidad de disfrutar y alegrarse, y produce entonces un nuevo tipo de fiesta, que ya no es la fiesta de la celebración de la vida sino que es una fiesta de evasión de la cual vuelve a la vida diaria con una sensación de aburrimiento o abrumado, después de haber huido como que se recluye de nuevo en la cárcel de las cosas y no encuentra ya la alegría de los vínculos.
Es una sociedad en que se está agrediendo a los vínculos y principalmente al principal, que es el vínculo con Dios. La revelación bíblica a unido, y Nuestro Señor Jesucristo une también, el amor a Dios como el primero de todos los vínculos, con el amor al prójimo, como dos amores necesariamente unidos por que el uno es la fuente de los otros; el amor a Dios es el vínculo frontal que permite que el hombre se vincule con los demás amorosamente.
Ya los filósofos griegos, Platón, Aristóteles, explorando las filosofías de la sociedad humana, explorando en que consistiría la felicidad, determinaron que la felicidad no está en las cosas, no está en el dinero, no está en el bienestar, no está en el placer, no está en la fama, no está en la gloria ni en el aplauso de las personas, sólo un bien de su misma naturaleza personal puede hacer feliz a una persona, por lo tanto concluye Aristóteles, la felicidad del hombre puede estar solamente en la amistad con los demás hombres, y la amistad es un amor recíproco, no basta que uno ame a los demás si no es amado por los otros, esa red de relaciones vinculares que conforman la felicidad de los ciudadanos supone la existencia de la virtud, por que si los ciudadanos no son virtuosos esa amistad se corrompe por egoísmo de uno o de los dos, y esa relación –lejos de convertirse en el origen de la felicidad– es la fuente de una explotación del egoísta al generoso, o un pacto de intereses entre dos egoístas, y esto no basta para hacer la felicidad ni de las personas ni de la sociedad.
Por eso concluye Aristóteles, que para el bien de la sociedad y de los ciudadanos, los individuos deben ser virtuosos, y hace por lo tanto todo un tratado de la virtud para decirnos que es necesaria esa virtud para amar al otro sin egoísmo. Entre las virtudes, tanto Platón como Aristóteles, dan mucha importancia a las virtudes de la templanza en el uso de los bienes y de la fortaleza ante los males, y dicen que desde niños los ciudadanos deben ser educados en estas virtudes.
Ellos, sin embargo, no podían saber por qué la virtud del hombre se corrompe?, ellos no tenían la sabiduría revelada por Dios acerca del pecado original y de la fuente de la corrupción del amor, del amor en su relación con Dios el creador, y del amor en la relación con los demás; la revelación cristiana viene a traer esta sabiduría, y nos da el secreto y la explicación, y hasta el nombre de esta raíz de la corrupción de las virtudes, eso es lo que llamamos "acedia o tristeza" por el bien; el ser humano es capaz de no alegrarse en el bien principal que son sus vinculaciones, (con Dios y con las personas), y por lo tanto puede valorar más las cosas que a las personas, esto lo notamos en esta sociedad en la que, a medida que aumentan los adelantos técnicos nos topamos con personas que son cada vez menos capaces de vincularse entre si.
Podemos ser muchas veces muy hábiles en el manejo de la computadora, de la Internet, de los celulares, cada vez estamos más comunicados pero cada vez tenemos menos "comunión" los unos con los otros, cada vez nuestros vínculos son más superficiales, y esa comunicación y relacionamiento entre las personas no nos conduce a unos vínculos tan profundos como antes de estos adelantos técnicos.
Por lo tanto esta civilización va perdiendo, junto con su vínculo con Dios, el vínculo entre las personas llegando a una especie de "autismo cultural" donde las personas se clausuran dentro de si mismas y tienen más dificultad de relacionarse con otras personas, los vínculos son más frágiles y menos duraderos.
Esta civilización depresiva es la civilización de la "acedia", ha perdido la capacidad de alegrarse en el culto divino y por eso a perdido la capacidad de celebrar en la vida con fiestas que celebran la vida, y sus fiestas son una huida del aburrimiento más que una celebración del amor y los vínculos.
Quiero echar mano de una parábola evangélica que nos puede revelar algo de las razones últimas de este mal de la civilización, se trata de la parábola del hijo pródigo. Allí precisamente encontramos que hay uno de los hijos que se va de la casa del padre por que no aprecia la vinculación con el padre sino que va en busca de otros bienes que no son los bienes principales (alegría), se equivoca en la evaluación relativa de los bienes, y abandona el vínculo filial-paterno para buscar su felicidad; conocemos la historia y sabemos que ese intento del hijo pródigo de encontrar la felicidad termina en un fracaso que lo hace volver a la casa del padre, en donde el padre lo está esperando para reanudar el vínculo, el hijo pródigo no se siente digno de reanudar ese vínculo pero el padre le devuelve la confianza y reanuda el vínculo con ese hijo.
En realidad el hijo vuelve acuciado por la necesidad, no vuelve con la esperanza de encontrar el bien del vínculo, todavía no ha entrado en la "sabiduría filial paterna", el viene a la casa del padre acuciado por una necesidad, pero en su corazón no es la principal necesidad el amor del padre.
Y allí mientras se celebra la fiesta por el hijo llega el otro hijo, el hijo mayor, que vive en la casa del padre y se enoja con la fiesta que el padre hace celebrando la recuperación del hijo que se había perdido, aquí vemos también, que el hijo que había permanecido con el padre no estaba allí por el amor al padre sino por otros motivos, porque si hubiera permanecido en su casa por amor a su padre, se habría alegrado con la alegría del padre y se hubiese entristecido con su tristeza por la perdida del hermano; esta parábola nos enseña, entonces, que lo principal era conocido por el padre pero desconocido por los hijos, tanto uno –el que se va– como el otro –el que se queda en casa– no tenían como "bien principal" el "vínculo amoroso con el padre", y por lo tanto los dos necesitaban de sanación, por que los dos ponían las cosas materiales por delante del padre.
La queja del hijo mayor se refiere a los bienes que ha dilapidado su hermano menor, "ese que ha gastado todos sus bienes con prostitutas y en placeres", no deplora otros males del hermano menor, sin embargo el padre deplora haber perdido al hijo, y se alegra de haberlo recuperado, el padre es el "portador de la sabiduría de los vínculos como lo principal", que lo "primero es amar a Dios sobre todas las cosas" y que sin eso todas las dichas terrenas no alcanzan a ser la felicidad del hombre.
Esa sabiduría elemental se ha perdido en esta cultura de la acedia y por eso esta cultura se aparta cada vez más de Dios, algunos son como el hijo pródigo que se van, esta cultura en gran parte es el hijo pródigo, que se ha ido muy lejos del Padre, que se apartado muy lejos de la revelación del Padre a través del Hijo, se ha apartado de Nuestro Señor Jesucristo, y que está en una situación de apostasía, de lejanía, en una postura de haberle dado la espalda al Padre y haberse vuelto a las criaturas, lo cual es la definición del pecado, la aversión a Dios y la conversión a las criaturas humanas.
Esta civilización es la civilización de la acedia porque no sabe alegrarse con el "amor del Padre", porque no sabe alegrarse con su condición de hijo, prefiere abandonar su relación con el Padre e ir a buscar su felicidad en otras cosas, en otros caminos que no son estrictamente la vinculación.
Pero quizá muchos nos hemos quedado en la casa del Padre, no nos consideramos hijos pródigos, pero nos podemos preguntar si: estamos en la "casa del Padre atesorando el vínculo filial paterno como lo esencial" y "lo principal de nuestra relación con Dios"?, o si albergamos algunas imperfecciones en esa vinculación; si realmente nuestra felicidad viene del amor divino, si sabemos celebrar el culto como una fiesta del gozo filial alegrándonos con los bienes del Padre, o si nos falta todavía una conversión al Padre.
En esta historia, dice el Beato Juan Pablo II, los rayos de la paternidad de Dios encuentran una primera resistencia en el dato oscuro pero real del pecado original; esa duda de Eva que la serpiente le inculca de que Dios es un Dios egoísta y que no quiere darnos los bienes, esa desconfianza de Dios de la que nos habla el mito de Prometeo encadenado, que tiene que robar a los dioses celosos el don del fuego, y continua el Papa: «Ésta es la verdadera clave para interpretar la realidad de nuestra cultura, que el hombre tiene miedo de Dios, hay un miedo a la religión, un miedo a la revelación de Dios, el pecado original no es solo la violación a una voluntad positiva de Dios, no es sólo la desobediencia, sino la motivación que está detrás de la desobediencia: 'la desconfianza de Dios', la cual tiende a abolir la paternidad de Dios».
Estamos en una cultura en la que incluso en los medios creyentes, la imagen del Padre ha quedado nublada, se habla de Jesucristo sin relacionarlo con el Padre. Juan Pablo II continúa diciendo «tiende a abolir la paternidad destruyendo su rayos que penetran en el mundo creado, poniendo en duda la verdad de Dios, que es Amor».
El Papa Benedicto XVI escribió su primera encíclica diciendo "Dios es Amor", a esta cultura que no piensa encontrar la felicidad en el 'amor a Dios y a los hermanos', a esta cultura el Papa le dice: "Dios es Amor no tienes porque temerle".
Ése es el mensaje de su primera encíclica y en su tercera encíclica es "Caritas in Veritate", la caridad se realiza en la verdad, y la verdad es la verdad acerca de Dios que nos revela Nuestro Señor Jesucristo: "Que Dios es Padre, y que nosotros somos hermanos entre nosotros", pero tan solo podemos realizar "la fraternidad" si primero vivimos "la filialidad".
Una fraternidad sin filialidad, una fraternidad sin padre, es una utopía revolucionaria que sabemos históricamente que no condujo a nada y que no logró hacer más fraterna la cultura actual, donde precisamente pensadores inspirados en esa utopía dijeron que "la relación entre los hombres es la dialéctica del amo o del esclavo", o "yo soy tu amo" o "tú me dominas".
Entonces se establece entre las personas una relación de miedo o de rivalidad, de oposición, de lucha o de predominio. Esto también se proyecta hacia Dios, en esta cultura que teme ser dominada por Dios, es una cultura que se ha apartado –incluso intelectualmente– de la importancia del amor, y a la cual el Papa (que conoce muy bien esas ideologías) le dice que Dios es Amor y que ese Amor se realiza en la Verdad revelada acerca de Dios, y aunque ahora no podemos tener a ése Dios plenamente, sin embargo, ya es capaz de cambiar nuestra vida desde ahora, y por eso la segunda carta del Papa Benedicto es sobre la esperanza, es decir que a Dios ya lo tenemos, pero que aún hay todavía mucho más que esperar de Dios en el futuro, que la ciudad de Dios, la ciudad de los hombres que aman a Dios y que es amada por Dios, no se realiza plenamente ahora en la historia, sino que va a ser una Jerusalén celeste.
En este momento se está como formando en la historia, y se están juntando en el cielo los que aquí han vivido la primacía del amor en sus vidas, los que han puesto delante los vínculos y no las cosas. Una ciudad de la que quedan excluidos los que han puesto las cosas delante de las personas y los vínculos.
Estamos en la civilización de la acedia, y creo queridos hermanos, que en los próximos capítulos de esta serie en que hablaremos sobre "el demonio de la acedia" nos iluminará mucho sobre nuestra vida en este mundo y nos ayudaran a encontrarnos en el camino hacia el Padre lo cual les deseo a todos, y a mí, para encontrarnos un día en la Jerusalén celestial.
"CUANDO NOS ACECHEN PELIGROS ESPIRITUALES Y CORPORALES!"
Aconsejo en estos momentos que vive Venezuela y el mundo entero, decir antes de dormir y al levantarse:
"SEÑOR EN TUS MANOS TE ENCOMIENDO MI ESPÍRITU". AMÉN. Luego decir a cada rato:
"PADRE NUESTRO, HÁGASE TU VOLUNTAD, Y NO LA MÍA. PERDÓN SEÑOR, PERDÓN, POR VENEZUELA, POR EL MUNDO, POR MIS SERES QUERIDOS Y POR MÍ MISMA(O). AMÉN".
Reza la Coronilla a la DIVINA MISERICORDIA por los pecadores y el ROSARIO a María, diariamente, o varias veces al día.
Ve seguido a Misa, confiésate con un sacerdote y comulga. Así estarás siempre en Gracia de Dios y denunciando ante el ministro de Dios y Jesucristo, como el malo suele tentarte y en qué sueles caer o caíste alguna vez!. Es como hacer un cerco de Jericó a tu alrededor.
(NOTA: si vives en otro país, nombra TU nación y te ruego que no omitas a Venezuela, la cual está muy tentada por todos lados. GRACIAS)...
Enviado desde mi dispositivo movil BlackBerry® de Digitel.
Una persona que crea estar sufriendo en su cuerpo o en su mente, una influencia del demonio que va más allá de lo natural puede decir cada día esta oración*:
-»"Señor, Dios todopoderoso, misericordioso y omnipotente,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
expulsa de mí toda influencia de los espíritus malignos.
Padre, en el nombre de Cristo te pido que rompas toda cadena que los demonios tengan sobre mí.
Derrama sobre mí la preciosísima Sangre de tu Hijo.
Que su sangre inmaculada y redentora quebrante toda atadura sobre mi cuerpo y mi mente.
Todo esto te lo pido por intercesión de la Santísima Virgen María.
San Miguel arcángel, intercede, ven en mi ayuda.
En el nombre de Jesús ordeno a todo demonio que pueda tener alguna influencia sobre mí, que salga para siempre.
Por su flagelación, por su corona de espinas, por su cruz, por su sangre, por su resurrección, ordeno a todo espíritu maligno que salga.
Por el Dios Verdadero,
por el Dios Santo,
por el Dios que todo lo puede,
te ordeno demonio inmundo que salgas en el nombre de Jesús, mi Salvador y Señor."
Así sea!«-
.............................
*Esta oración debe ser repetida cada día, una vez o varias. Más que el número de veces que se rece lo que importa es el fervor y la fe con que se haga. Para ello hay que concentrarse en la oración y pedir humildemente a Dios y ordenar al demonio que salga. En esta oración a Dios se le pide con humildad y amor, al demonio sin embargo se le ordena, sin ira, sólo con fe.
Por supuesto esta oración debe ir acompañada de una conversión en la vida de la persona. Es decir, de nada sirve pedir que se arranque de nosotros una influencia del demonio si seguimos viviendo en el pecado mortal.
La persona que quiera romper con el demonio debe confesarse, ir a misa los domingos y cumplir los diez Mandamientos.
La Virgen de Nuestra Señora de Coromoto es la patrona de Venezuela. Es en la Ciudad de Guanare, Estado Portuguesa donde apareció hace aproximadamente 350 años.
Cuando la ciudad de Guanare fue fundada, en 1591, los indígenas que habitaban en la región, los Cospes, huyeron hacia la selva en el Norte de la ciudad. Esto dificultaba la evangelización que la iglesia Católica había emprendido.
Un día de 1652, el cacique Coromoto y su mujer atravesaban una corriente de agua y vieron una Señora de extraordinaria belleza que les dijo en su idioma: "Vayan a casa de los blancos y pídanle que les eche el agua en la cabeza (el bautismo) para poder ir al cielo". Casualmente un español llamado Juan Sánchez, pasó por ahí y el Cacique Coromoto le relató lo sucedido.
Juan Sánchez entonces le pidió que se alistara con la tribu, que el pasaría dentro de ocho días a fin de enseñarles todo lo necesario para echarles el agua. En efecto, cuando regresó los indígenas marcharon con el a un ángulo formado entre los ríos Guanaguanare y Tucupido, donde les repartieron tierras e iniciaron la catequización, a fin de prepararlos para el bautizo.
Varios de los indios recibieron el bautismo, no así el Cacique quien echaba de menos la selva donde el mandaba y no tenía que obedecer. Esto lo hizo preparar su huída. Sin embargo el sábado 8 de septiembre de 1652, la virgen vuelve a aparecer en el bohío, en presencia de Coromoto, su mujer, su cuñada Isabel y un sobrino de esta. (Es, por cierto, la única vez que la Santa Virgen aparece a una familia). El cacique coge la flecha y apunta para matarla. Como la virgen María se le acercó, Coromoto tira la flecha e intenta empujarla, pero ella desaparece, dejándole en la mano un pequeño pergamino con su imagen.
El niño corrió a avisarle a Juan Sánchez, quien con dos de sus compañeros fueron al sitio de la aparición y recogieron la preciosa reliquia. Dieron parte a las autoridades civiles y eclesiásticas, quienes a pesar de no creerlo resolvieron llevar el pergamino a la Iglesia de Guanare en 1654, donde permaneció en un relicario hasta 1987, cuando fue incrustada en el pedestal de la imagen de madera que está hoy en día en el templo "Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto".
Cuenta el relato que luego Coromoto fue mordido por una serpiente venenosa y, herido y moribundo, volvió a Guanare, donde comenzó a pedir el bautismo. Tras serle administrado el sacramento, se convirtió y comenzó a exhortar a los cospes rebeldes bajo su mando, para que se bautizaran. Finalmente, Coromoto, quien adoptó el nombre cristiano de Ángel Custodio, murió en buena vejez.
El 1º de mayo de 1942, la Virgen de Coromoto fue declarada Patrona de Venezuela por el Episcopado Nacional. El 7 de octubre de 1944, S. S. Pío XXII, la proclamó "Celeste y Principal Patrona de toda la República de Venezuela", y su coronación canónica se celebró en 1952. El Santuario Nacional a la Virgen de Coromoto fue declarado Basílica por S. S. Pío XII el 24 de mayo de 1949. El Papa Juan Pablo II la coronó en su visita al Santuario mariano en Guanare, y en 2006 el Papa Benedicto XVI elevó el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto a la categoría de Basílica Menor.
En marzo de 2009, durante un proyecto de restauración de la imagen, varios hallazgos impactaron a los investigadores. Se detectó, por ejemplo, que la Virgen no lleva corona, sino un turbante con plumas; detrás de la Virgen hay una choza, alrededor de la cual se distinguen signos en lengua indígena (actualmente son estudiados para determinar su significado); la pintura consta de un solo trazo. Además, el ojo izquierdo de la Virgen, que mide 2 micras, tiene iris humano, en el que se refleja la figura de Coromoto; el ojo derecho tiene la silueta del mapa de Venezuela.
(Misericordia En Los Tiempos Finales) 
Enviado desde mi dispositivo movil BlackBerry® de Digitel.
ORACIÓN POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO: LOS 100 REQUIEM
Para hacer este ejercicio, cada uno puede servirse de un rosario común de cinco decenas, recorriéndolo dos veces para formar las diez decenas, o sea la centena de Réquiem.
-Se empieza rezando un Padrenuestro.
-Después en cada una de las decena de Réquiem en esta forma:
"Dadles, Señor, el eterno descanso y que brille para ellas la Luz Perpetua."
-En cada cuenta grande se dirá la Jaculatoria y Ofrenda siguientes:
-JACULATORIA
"Almas santas, almas purgantes, rogad a Dios por nosotros, que nosotros rogaremos por vosotros para que Él os dé la gloria del paraíso".
-OFRENDA:
"Padre eterno, os ofrecemos la Sangre, Pasión y Muerte de Jesucristo, los Dolores de la Santísima Virgen y los de San José, por la remisión de nuestros pecados, la libertad de las almas del Purgatorio y la conversión de los pecadores. Amén".
Se cierra con un:
-"Brille para ellas la LUZ Perpetua. Descansen en PAZ...Amén."
----(Referencia Bíblica de la existencia del Purgatorio: 2 Macabeos, cap 12, vers 46: "Es, pues, un pensamiento santo y saludable el rezar por los difuntos, a fin de que sean libres de las penas de sus pecados").----